Entrevista con Juan de Dios Larrú (Madrid, 1962), comisario de la exposición “un cuerpo para la gloria”.
Este sacerdote madrileño pertenece a la congregación religiosa de los Discípulos de los Corazones de Jesús y María, es también ingeniero industrial y Doctor en Teología. En la actualidad, es decano de la sección española del Instituto Juan Pablo II, así como profesor de Ética en la Facultad de Teología San Dámaso de Madrid. Es comisario de la exposición “Un cuerpo para la Gloria”.
PREGUNTAS:
¿Qué es Called to Love?
Called to love es un acontecimiento cultural que el Instituto Juan Pablo II para estudios sobre matrimonio y familia ofrece a todos los jóvenes que participan en la JMJ de Madrid durante estos próximos días. Como indica el título, se pretende que tomemos conciencia de nuestra vocación al amor para responder a la misma cada día con mayor intensidad.
¿Porqué una exposición sobre el cuerpo en una JMJ?
Porque para nuestros jóvenes es más decisivo que nunca aprender a interpretar el lenguaje del cuerpo en orden a responder a su vocación al amor. El cuerpo humano esconde una gran riqueza de significados que es preciso aprender a interpretar. De este modo es posible vivir una existencia excelente y dirigirla a la plenitud de la comunión con Dios y con los demás.
Se trata de una exposición audiovisual. ¿Qué va a encontrar el visitante?
El visitante se va a encontrar con un itinerario, dado que la vida y las JMJ se presentan como una peregrinación, un camino hacia la gloria. En las distintas etapas de este camino ha de ir descubriendo que Cristo es Aquel que nos ama de un modo totalmente singular y que a través de su entrega corporal en la Eucaristía nos ofrece una luz única para alcanzar la meta de la comunión.
¿Qué papel juegan los museos Vaticanos en esta exposición?
Los museos Vaticanos han colaborado generosamente en la realización del audiovisual “Un cuerpo para la gloria”. Han aportado las imágenes de este recorrido temático por algunas de las estancias de los museos, y han ofrecido el asesoramiento de historiadores del arte que han trabajado en colaboración con algunos profesores del Instituto para lograr el objetivo que se perseguía con la exposición.
El programa de la exposición aborda lo que Juan Pablo II llamaba Teología del Cuerpo. ¿Podría darnos alguna pincelada acerca de la misma?
El término “teología del cuerpo” aparece en las catequesis de Juan Pablo II sobre el amor humano en estrecha vinculación a la creación del hombre como varón y mujer a imagen de Dios, a la Encarnación y a la Resurrección de Cristo. Se trata de una expresión que permite penetrar en la redención del cuerpo y la sacramentalidad del matrimonio.
¿Qué es el Instituto Juan Pablo II?
El Instituto Juan Pablo II para estudios sobre matrimonio y familia es una institución académica singular creada por el beato Juan Pablo II para profundizar en la verdad de la persona humana, el matrimonio y la familia a la luz de la Revelación divina y la experiencia humana.
Si tuviera que recomendar la exposición, ¿Qué diría?
La recomendaría a todos los que deseen profundizar en el corazón del mensaje de la fe cristiana, la Resurrección corporal de Cristo, que ilumina el misterio de cada hombre invitándonos a avanzar en el camino de del amor verdadero.
¿Qué espera de la JMJ 2011?
Espero que el Espíritu Santo se derrame en los corazones de todos los que participemos en ella en estos momentos de dificultades e incertidumbre histórica por los que atravesamos. Cimentados en Cristo podremos ser testigos del amor de Dios y vivir nuestra vocación al amor con mayor plenitud.
Muchas gracias.
“Un cuerpo para la Gloria”
El arte ha sido desde siempre expresión del modo de concebir el hombre, su mundo y su relación con Dios. En estas relaciones el cuerpo humano como manifestación artística tiene un papel central. Un ejemplo eminente de ello es un recorrido por las colecciones de los Museos Vaticanos, que a lo largo de cinco siglos han recogido piezas de las civilizaciones más importantes que han influido en la ciudad de Roma: Egipto, Etruria, Grecia, Roma y el arte cristiano en todas sus etapas.
Siguiendo la intuición profunda de Juan Pablo II de que el cuerpo es esencial para que el hombre se encuentre a sí mismo y sea capaz de encontrarse a Dios en el amor. El Pontificio Instituto Juan Pablo II en colaboración con los Museos Vaticanos ofrece un itinerario en el que recorre por medio de la proyección de imágenes escogidas de arte el valor simbólico del cuerpo humano.
Así se comienza con el arte Griego que pasa de representar un ideal de belleza a modo de un dios, como el Apolo del Belvedere, a descubrir su capacidad de comunicar sentimientos, como la relación hombre y mujer, o la lucha por la vida, es decir, un cuerpo lleno de vida que la transmite. El cristianismo asume toda expresividad para mostrar la realidad de un Dios que ha tomado el cuerpo humano y lo vive en primera persona. Podemos así seguir el camino que nos muestra Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, desde la creación de un hombre Adán, lleno de una belleza que vive en relación con el Dios que le crea, la creación de la mujer como plenitud de una humanidad que necesita la relación con el otro, a su transformación por el pecado y la gloria en Cristo resucitado, para el que tomó el rostro del Apolo, pero el cuerpo lleno de vida del Torso del Belvedere. Es Cristo el que da vida a todos los bienaventurados llenos de expresividad y energía. Es el cuerpo para la gloria, la participación de la de Cristo que tiene a su lado a María, Nueva Eva, en profunda unión con Él.